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Maximizar recursos en la formación

23 Jun

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Suele haber en todo proyecto un componente de formación, importante para que los/as beneficiarios/as adopten los nuevos conocimientos o las tecnologías que se implementan. Estas pueden ser algunas ideas para mejorar este componente y sobre todo maximizar los recursos, cuello de botella de muchas pequeñas organizaciones:

1. Los formadores suelen ser los técnicos del proyecto sin formación específica como formadores ni a veces siquiera en los temas que se imparten. Debemos asegurar que ambos aspectos se cumplan.

2. Para mantener la cuota de género se invita a las formaciones a mujeres que normalmente no trabajan en las actividades sobre las que se está formando. Cuando formulemos el proyecto debemos tener claro cuál es la cuota de participación de las mujeres en esa actividad (por ejemplo 10% de mujeres frente al 90% de hombres en el caso de la agricultura) y mantener esa cuota de participación en la formación. Llevarlo al 50% por un supuesto “enfoque” de género es perder tiempo, esfuerzos y dinero.

3. Los gastos de las formaciones se van en un buen porcentaje en desplazamientos y sobre todo en comida. Este gasto, cuando hablamos de medios escasos, conlleva la reducción de la posibilidad de llegar a más beneficiarios con más formaciones, por lo que se deben reducir al máximo.

4. Para reducir el gasto de desplazamiento debemos evitar las formaciones en lugares alejados de donde están los beneficiarios, a veces solo para llevarlos a un centro donde poder usar el power point. Es más económico llevar al/los formadores donde están los beneficiarios y en el caso de la agricultura incluso dar la formación en alguna de las fincas. Se gasta menos y se aprende más. Eso sí, el formador debe tener los conocimientos suficientes y no necesitar el power point.

5. En las ONG hemos aprendido muy rápido que si damos comida, los beneficiarios acuden como moscas al panal, lo que es una perversión de la enseñanza. El reto debe ser que los beneficiarios acuden porque saben de la calidad de lo enseñado. La excusa de que se les da de comer porque son pobres no sirve. Si el proyecto es asistencial se entiende que se les de comida pero si nuestro proyecto es de desarrollo, debemos maximizar los recursos y ofrecer calidad y formaciones de calidad y de aplicación práctica.

Definir conceptos en los proyectos

2 Jun

Trabajando en Mauritania, con una ONG catalana, el representante de la misma dio un curso a mujeres de una comunidad que sembraban hortalizas en pleno desierto, en una zona donde contaban con una pequeña fuente de agua. El curso hacía énfasis en métodos de cultivo y en hacer conservas para la época en que no se podía cultivar. Este cooperante, catalán también, me contó que durante el mes que duró el curso que impartía en francés y era traducido al hassania, siempre hizo hincapié en algo tan catalán como el ahorro, repitiendo esta palabra una y otra vez. Al final del curso una mujer en la ronda final de preguntas le preguntó qué era lo que significaba eso que estuvo repitiendo tantas veces de “épargner” (la palabra francesa épargner significa ahorrar, y también en sentido figurado, evitar).

Algo similar me ha ocurrido en Filipinas donde he estado preguntando en varios proyectos y a varios técnicos qué es un “agricultor” para ellos. Para mí un agricultor es una persona propietaria de tierra que tiene como actividad principal la agricultura y por lo tanto la mayor parte de sus ingresos (más del 50%) provienen de esta actividad. Pero para otros un agricultor es simplemente alguien que vive en el campo.

Y a partir de ahí uno se puede encontrar muchas más definiciones, casi tantas como a gente les preguntes, no importa si son técnicos o no. A la hora de ejecutar un proyecto e intentar cumplir con los objetivos marcados en el mismo, entre las que en muchos casos se cuenta la de incrementar el nivel de vida de las familias agriculturas, estos conceptos son de suma importancia ya que no se puede ayudar con medidas dirigidas a la agricultura a un agricultor que en realidad no lo es. La definición y clasificación de agricultor/a en realidad depende del país, de la zona y del tipo cultivo y suele estar definida para estas características por el ministerio o departamento de agricultura correspondiente.

A raíz de ello me he empezado a preguntar sobre otros conceptos que aparecen a menudo en los proyectos como sostenibilidad, que aunque hay definiciones suficientes sobre ello, debemos ser capaces de ajustarlo a lo que estamos haciendo en el proyecto. Otro concepto del que tengo que confesar que no sé muy bien lo que significa es el de gobernanza y sobre ello ya no me atrevo a preguntar qué es lo que cada uno cree que es porque no quiero acabar más confundido.

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Huerto agrícola en Sri Lanka

Nuestras queridas contrapartes y sus mitos

25 May

transparenteA lo largo de los años la cooperación internacional ha ido cambiando su forma de trabajar, desde la intervención directa al principio, contratando personal local y ejecutando los proyectos directamente, hasta la actualidad, en que prima el fortalecimiento de organizaciones locales, apoyando sus estructuras y la formación de su personal, basado en el respeto por las formas de trabajar y las políticas internas de estas organizaciones. En este período de varios años se ha pasado del extremo de “nosotros sabemos lo que les conviene” al “no vamos a interferir en su forma de trabajar”. Como siempre, los extremos no suelen ser buenos.

Mientras unas ONG’s apuestan por la ayuda sin compromisos, otras lo hacen por la formación y fortalecimiento institucional de la contraparte, y otras, las menos, por verlas como lo que quizás muchas sean: empresas consultoras. Cada ONG, tanto las nuestras como las locales, son un mundo. Por eso cuesta meterlas a todas en un mismo saco y el que “generaliza, generalmente se equivoca” pero voy a atreverme con 3 mitos que seguramente cualquiera que haya trabajado en el ámbito de la cooperación se habrá enfrentado con alguno de ellos.

1-Cultura: la cultura no impuesta enriquece a un pueblo, sobre todo cuando se va absorbiendo poco a poco y también nos enriquece a nosotros, los cooperantes, en nuestra inmersión en estos otros mundos. Pero a menudo, bajo el escudo de la cultura se nos intenta acotar nuestra forma de interactuar con el personal de la contraparte o con los beneficiarios de los proyectos. Es difícil determinar dónde está el límite del respeto y de las formas, pero cuando el objetivo es compartido, la cultura nunca debiera ser un obstáculo. A menudo, escudarse en la cultura suele ser una forma de querer encubrir deficiencias en el proyecto.

2-Transparencia: Las ONG’s deben tener procedimientos transparentes con los que podamos compartir formas de hacer y claridad en los procesos. Algunas ONG locales (y no locales) han hecho de los proyectos una forma de vida, siendo sus prioridades a veces diferentes de los objetivos marcados en el proyecto. La posibilidad de participación en procesos de selección de personal, en los procedimientos internos, en la contabilidad, son ejercicios de transparencia que no se deben ver como injerencia sino como el acompañamiento a procesos que acometen estas organizaciones, al que por supuesto, debemos corresponder en la misma medida, siendo también transparentes.

3-Consultoras: Las ONG’s, de aquí y de allá, reciben dinero público en la mayoría de los casos para acometer un proyecto que han formulado. Hay unos resultados y unos objetivos a cumplir que podría ser realizado tanto por una consultora como por una ONG. Ser una consultora en sí no es malo y se suele tener un mayor nivel de exigencia con ellas, ya que tiene un porcentaje de beneficio empresarial que la ONG no tiene. Cuando una ONG basa su trabajo en una gran parte de voluntarios, se suele aceptar que la calidad y eficacia del trabajo no sea el de una consultora y se valora más la implicación de la sociedad en este tipo de trabajos solidarios. Pero cuando los salarios que cobran los trabajadores de la ONG son equiparables a los de cualquier empresa, sea en un lado como otro del mundo, entonces el nivel de exigencia debe ser equiparable al sueldo recibido y por lo tanto la consecución de resultados debe ser una prioridad inexcusable.